Sobre Amanda

(In English)

Yo solo estoy agradecida por la manera de que la vida me ha conducido hasta donde empecé—a la familia, a la educación y a la comunidad del condado de Jefferson.

Yo crecí en el condado de Jefferson y fui una escolar exitosa- una niña buena que asistió a escuelas buenas. Conseguí reconocimiento como una estudiante de mención honorífica del mérito nacional (National Merit Honorable Mention).  Sin embargo, estaba sin vínculos y luchaba con abogar por el apoyo que necesitaba. En un tiempo de crisis familiar, dejé la escuela y obtuve mi certificado de desarrollo de educación general (GED).

Continué con estudios universitarios y obtuve una maestría en educación. Después, me hice una profesora porque quería asegurarme de que ningún niño más se quedara a medio camino. La enseñanza es un trabajo gozoso e incesante. Conozco de primera mano las dificultades que enfrentan los profesores, las herramientas y el apoyo que necesitan y el compromiso intransigente que ellos hacen con  sus estudiantes. Ahora, como asociada parental, he demostrado mi valor y mi devoción a hacer lo mejor para los niños.

A la hora de enviar mis propios hijos a las escuelas municipales, la recesión económica había creado una crisis financiera. Presencié la comunidad del condado de Jefferson reunirse para apoyar a nuestros hijos. Desde entonces, he ayudado a hacer que la escuela de mis hijos sea exitosa para todos los estudiantes mediante presidir nuestro equipo de responsabilidad escolar, así uniendo los profesores y las familias para avanzar nuestros estudiantes. Estoy muy orgullosa de la confianza y la labor que puedo observar de todas partes- de los padres, del profesorado, del equipo de apoyo y del directorio—todos comprometidos a preparar todos los estudiantes para sus próximos pasos.

Cuando pienso en la educación actual, miro más allá de los asuntos que afectan a mis hijos y los demás estudiantes del condado, cada uno con sus fuerzas, dones y retos particulares. El mejor regalo que podemos dar a nuestros hijos es una educación rigurosa. Ellos la merecen. Esto requiere el compromiso a la excelencia, la responsabilidad y la transparencia. Estoy emocionada por apoyar los estudiantes del condado de Jefferson para que cada uno esté listo para seguir—o abrir—el camino que escoja. Juntos, vamos más allá de las buenas intenciones para alcanzar los mejores resultados para todos nuestros hijos.

Les invito a juntarse conmigo para hacer progresar el condado de Jefferson.